jueves, 17 de junio de 2010

Orquidea!

Cuenta una leyenda, que una cálida mañana apareció en las costas de Java una diosa recubierta con un delicado y perfumado chal. Paseaba plácidamente por un bosque de sándalos, robles, castaños y magnolias, donde los rayos del sol se filtraban entre las ramas de los árboles disipando las sombras de la noche. Al desaparecer la diosa, quedó sobre una rama el delicado chal, en cuyos pliegues jugaban las sombras y la luz. El chal se transformó en una hermosa y misteriosa flor, la orquídea, una de las más bellas y delicadas de la naturaleza. La planta murió cuando los hombres, sin delicadeza alguna, la pisotearon dejándola en el suelo. Sólo la bondad de la diosa pudo hacer revivir los gérmenes que quedaron, a fin de que en el mundo, desde entonces florecieran para admiración de todos los seres que a él pertenecían. Hoy, son flores de salón, de lujo, pero ayer las juntaban los hombres y las mujeres del pueblo en grandes ramos para ofrenda a sus dioses



La Orquídea venezolana es originaria de la Cordillera de la Costa. El 23 de Mayo de 1951, por decreto oficial, fue declarada como la flor nacional, luego de una exhaustiva investigación de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales. Se le conoce popularmente como Flor de Mayo porque en el siglo XIX el pueblo la utilizaba para adornar la "Cruz de Mayo".

Nuestros antepasados que en un comienzo eran agricultores, al llegar el mes de mayo con sus lluvias, con la primavera y las abundantes cosechas, le daban gracias al creador representado por la cruz, adornándola con las primeras flores del año, como ofrenda para obtener buenos frutos, libres de plaga y con un tiempo favorable que rindiera beneficios al esfuerzo y sacrificio cumplidos en la siembra.
En Venezuela, se viste a la Cruz con flores, siendo esta una forma de vinculación con la tierra, las lluvias, es decir con la vida y la fertilidad. Con el transcurrir del tiempo, la celebración se convirtió en sinónimo de fiesta. Las manifestaciones musicales que acompañan la devoción de la cruz son los galerones, punto y llano, fulías, malagueñas, romances y tonos.

La costumbre es improvisar un altar y colocar la cruz, haciendo velorios en las casas y los calvarios, en los que intervienen cantores, a veces en grupos de a tres. Generalmente a estos velorios asisten personas de todas partes sin previa invitación.



Cuidados de la planta
Este tipo de plantas no germina fácilmente fuera de su hábitat natural, debido a que requieren la asociación con hongos que las provean de nutrientes. Deben cultivarse en un sustrato compuesto de turba, raíces de helechos, fragmentos de poliestireno o carbón de leña y arena, con una aportación de mantillo de compost que sirva como reserva alimenticia. Las raíces deben estar cerca de la superficie. La temperatura en invierno no ha de ser muy alta y en primavera se debe aumentar el riego después de la salida de los primeros brotes florales. En un medio seco, a riesgo de que se pudran las plantas, y antes de que florezcan, es bueno pulverizar las plantas con frecuencia.

1 comentario:

Pilar dijo...

Precioso artículo. Me encantan las orquídeas!!